Conoce Simón



El trabajar con PSH desde la propia calle, nace con el convencimiento de poner en marcha una atención integral y comunitaria para personas en situación de exclusión y riesgo de cronificarse, que no acceden por distintos motivos o que han agotado la red de recursos para PSH.

El trabajo de calle ofrece la posibilidad de acercarse y conocer la realidad que viven estas personas, conocer sus historias de vida y los procesos que les han llevado a la situación de total abandono.

El acercarnos a esa realidad nos supone dejar las seguridades de un despacho, y ofrecer una relación de cercanía, empatía, y lo más importante devolverles su dignidad, que pueda motivar en ellos las inquietudes de cambio. Sólo desde esta relación se pueden crear vínculos significativos por los cuales merezca la pena intentar levantarse.

Tiene sentido porque está en la esencia y en la identidad de Cáritas, que se acerca a la persona, va a su encuentro, se sienta junto a él y le ofrece lo que en realidad somos: tiempo y disponibilidad, respetando su proceso y voluntad.

Desde que comenzamos con el Proyecto Simón, en el año 1996, la realidad de las PSH de la ciudad de Valencia ha evolucionado. La principal diferencia que constatamos con el paso de los tiempos es que, en 1996, no se realizaba trabajo de calle por parte de ninguna entidad y Cáritas asumió el acercamiento a los que en ese entonces llamábamos “indigentes estables crónicos en la ciudad que no se acercan a los recursos existentes e incluso, los rechazan”. En la actualidad, no sólo Cáritas hace trabajo de calle: Ayuntamiento de Valencia (a través del Centro de Atención a Personas Sin Techo-CAST-), RAIS, Amigos de la Calle y otros realizan este trabajo con metodologías dispares.
Es esta evolución de la realidad de las PSH, la que nos obliga a adaptarnos a estas nuevas realidades, con la intención de que el Trabajo de Calle realizado por Cáritas, a través del Proyecto Simón, siga aportando y enriqueciendo con sus peculiaridades el Trabajo de Calle que se viene realizando por otras entidades.

En este nuevo contexto, hoy más que nunca, nuestro Modelo de Acción Social y el Marco de Intervención con las personas en grave situación de exclusión, nos sirve de referente para seguir caminando. En este sentido, cabe destacar lo siguiente:
  • La persona como centro. Esta es la piedra angular de la intervención que realiza Cáritas. El encuentro y el diálogo en el que la persona es la protagonista de su proceso es nuestra referencia constante desde nuestro Modelo de Acción Social y Marco de intervención con las personas en grave situación de exclusión. Incluso cuando exista una enfermedad o incapacidad sobrevenida, entendemos que siempre queda un margen de decisión y de responsabilidad en la persona, que deberemos potenciar, aunque se trate de un margen muy limitado de decisión.
  • No somos sustitutos de la responsabilidad de las Administraciones Públicas. Entendemos que nuestra labor es colaborar, cooperar y dar testimonio con nuestro quehacer.
  • Entendemos que la coordinación es condición indispensable. No podemos ni queremos trabajar aisladamente. Entendemos la coordinación como la manera más eficaz de trabajar ante las situaciones de exclusión social.

La coordinación en el interior de Cáritas es sus diversos niveles: Interparroquial, interdiocesano, internacional; de Cáritas con otras entidades eclesiales de acción sociocaritativas; y de Cáritas con otras organizaciones civiles y con los organismos de las Adminstraciones públicas es condición necesaria para actuar eficazmente frente a la complejidad y dimensiones de la pobreza. (Reflexión sobre la identidad de Cáritas Pág 53)

Por eso, Caritas, a través del Proyecto Simón, puede aportar a la Red de Trabajo de Calle de la Ciudad de Valencia lo siguiente:
  1. La experiencia acumulada a lo largo de estos años y una metodología de trabajo consolidada y meditada que sigue en evolución pero que se cimenta en el Modelo de Acción Social de Cáritas, en la Relación de Ayuda y en la promoción de la autonomía y autorresponsabilidad de las PSH en la resolución de sus problemas.
  2. Contamos con un equipo de voluntarios que garantizan un seguimiento continuado en el tiempo, con una flexibilidad de horarios y un acercamiento a las PSH libre de recelos o suspicacias ya que no son profesionales y están libres de la posible visión punitiva que nos atribuyen las PSH a los técnicos.
  3. Concienciar a la sociedad a través de las comunidades parroquiales.
  4. Trabajar desde la persona como centro, es decir, desde la intervención más adecuada en el momento más adecuado, esto fuerza irremediablemente a la coordinación con todos los agentes que estén interviniendo.

Perfil del usuario.

Personas sin hogar crónicas que no se adapten o rechacen por diferentes motivos los recursos asistenciales o programas de reinserción. Son personas que se establecen de manera temporal en un espacio determinado (plaza, calle, barrio) de la ciudad de Valencia para poder realizar el acompañamiento y que suelen utilizar recursos marginales de subsistencia. Dentro de este colectivo nos podemos encontrar personas con problemas de alcohol y/o otras sustancias, con graves problemas de desarraigo familiar, trastornos mentales, con deterioro físico o convalecientes, con carencia de medios económicos y posibilidades laborales. Se excluyen personas que su mayor problemática sea el consumo de drogas, personas que se encuentran la mayor parte de su tiempo en grupo y personas que ejercen la prostitución.



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